Sangre Azteca: Primera y última línea de defensa de México. Parte 1 (ficción) (J1)
Hola.
Lo que estás a punto de ver...
Es un top.
Nah mentira, pero si es una obra de ficción. Una bastante mala obra de mi mente. (En realidad ni siquiera la he escrito pero como no le estoy metiendo mucho esfuerzo ni pensamiento pues supongo que no tendrá tanta coherencia, lástima).
Sangre Azteca: Primera y última línea de defensa de México.
Los libros de historia van a decir que fue una guerra. Cualquiera en el gobierno va a hablar de la última guerra. Es mentira, solo los que estuvimos allí podemos decir lo que en verdad fue. Una masacre. Un matadero. Una conquista.
Si tienes alguien que luchó en la "guerra" pregúntale. Todos te lo pueden confirmar que fue el orgullo del gobierno mundial que nos mandó matar. Supuestamente nos envió a oponer resistencia, pero no había forma de enfrentarlos. Nos sobrepasaron en cada aspecto, una y otra vez.
Pero esta historia no es sobre los terribles efectos de la conquista alienígena a nivel global, ni en como años después eso resultaría en el mayor apocalipsis zombie de la historia de la humanidad. Hoy voy a hablar del trabajo de mi vida: Sangre Azteca.
Hace ya más de 30 años, había un pequeño niño en los suburbios. En uno de los mejores barrios de nuestra delegación. No era yo. Lo que deben saber es que ese infante crecería rodeado de toda clase de películas. Trataban una variedad de temas sorprendentemente amplia, sentimientos humanos complejos, arcos de personaje, todas esas cosas de gente cinematográfica. Pero tenían algo en común: robots, máquinas, mechas, toda la gama de variedad. A veces eran conscientes, a veces no. De cualquier forma, siempre estaban allí.
Con el tiempo el niño creció y junto con el creció un sueño. Bueno, más que un sueño, una admiración y fascinación por estas maravillas.
Más tarde en el bachillerato tuve la fortuna de conocerlo. En ese entonces era una persona muy distinta. Mentira, siempre ha sido el mismo payaso. Sin embargo hubo una época de su vida. Una época en la vida de todos, cuándo tuvimos que dejar de lado todos los chistes.
Después de la escuela tomamos caminos separados. Él se fue a Querétaro a estudiar aeronáutica. Yo me quedé en el centro, a estudiar Ingeniería Industrial. ¿Es una carrera para gente que no sabe matemáticas? ¿Es de verdad una ingeniería? ¿O solo es administración con casco? Mi respuesta no ha cambiado en 15 años: No, es una carrera para los que no tenemos miedo. Miedo de tomar las riendas. Miedo de tomar riesgos. Miedo de tomar la vida por los cuernos y hacerle frente.
Una vez más, mi pensamiento se diferencia de un árbol en que este puede hacer crecer una limitada cantidad de ramas, el mío, con los años se ha convertido en una maraña de múltiples cables e hilos de todos los grosores. Bien podrían todos ser un solo pedazo de cobre que se ha enredado en si mismo con los años. No estoy seguro si mi mente siempre ha sido así y su deterioro solo fue acelerado por la conquista. Este mundo ya no es para mí.
Volviendo a la narración de lo más grande que alguna vez hicimos en la vida. El sueño universitario nos duró más bien poco. Dos años llevábamos estudiando. Solo dos vueltas al sol antes de que del mismo astro rey llegaran los alienígenas.
No me importa que sea ofensivo llamarles aliens, se bien que el nombre de su especie tampoco es el que nosotros le dimos, pero no me interesa. Ahora no puedo reunirme con los que me quedan sin permiso del dueño del distrito. Todos los dueños de distrito son, obviamente Madingks.
Realmente no hubo charlas diplomáticas. Los medios te van a decir que si, los anteriores a la guerra dirán que fueron ellos los que comenzaron el conflicto. Los libros de historia dirán que fuimos nosotros. No solía ver frecuentemente las noticias en esa época. Tampoco ahora lo hago, puesto que ya solo es circo y pan para mantenernos dóciles. No sabría decirte quién empezó, pero la guerra se desató pronto.
Por seguridad, nos enviaron a casa a todos. "Ya no habrá clases", dijeron. Tuve que volver, pase del exuberante centro rojo neón, de vuelta al distrito más al norte de la ciudad. Dónde nunca nada pasaba.[redacted].
Un día, lo volví a ver.
Estaba comiendo hamburguesas en el puesto justo a lado de la avenida, dónde hacia más bien pocos años habíamos compartido mesa. Tómese "mesa" solamente como expresión literaria, puesto que ese local solamente contaba con algunas bancas de hierro en las que era imposible sentarse debido a su voluble temperatura. Evidentemente fue una reunión circunstancialmente feliz, dada la guerra gestándose más al norte, sur, este y oeste.
Hablamos de esto y lo otro, como nos había tratado la vida desde la última vez que nos vimos y nos reímos. Verás, soy un terrible narrador, te he mentido una vez más, Santos nunca dejó de ser un payaso. A pesar de la situación, siempre fue nuestro pegamento. Él era el faro de luz que nos mantuvo en la lucha todos esos años.
Finalmente, camino a casa, hablamos de la conquista, en ese entonces guerra. Tomamos este tema porque nuestras rutas de regreso apenas y coincidían, sabiendo que teníamos tiempo limitado para lamentarnos de la situación. De como no solamente frustró nuestro futuro cercano (y lejano también), si no que también ponía en riesgo la vida de todos los que queríamos y a todos los que conocíamos. "Quisiera poder hacer algo", recuerdo que le dije en esa ocasión. Mirando al cielo ya próximo al ocaso, él abrió la boca para responder. Pero se detuvo antes de que una sílaba saliera. Hice caso omiso, nos despedimos y prometimos mantenernos en contacto.
Usualmente yo era el de las ideas locas y ambiciosas. El soñador. Pero esa misma noche, apenas unas horas después de habernos despedido, Santos me llamó y me dijo:
"Hagamos un mecha".
RECOMENDACIÓN
Encuentren algo que les guste mucho y haganlo por puro placer de hacerlo, no tiene que ser una vocación o algo muy difícil, encuentren una manualidad o algo así. A mi me gusta hacer stickers que nunca voy a pegar, solamente me gusta buscar imágenes, acomodarlas en la hoja, imprimirla, forrarla y recortarlos, así de simple.
También, este podcast está muy bueno, lo escucho cuando juego minecraft. También escucho otra youtuber llamada Chilimica o algo así, pero no con tanta frecuencia, porque se pone muy intensa.
J1/01/2026/22:53
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