Sangre Azteca Parte 2 (D11)
Sangre Azteca Parte 2
Al principio pensé que era una simple broma. No era la primera vez que a mitad de una conversación completamente normal bromeábamos sobre realizar hazañas imposibles. Esta sería la sexta vez que conducíamos un jager. Así es como el los llamaba.
Por eso, me extrañó que no se riera conmigo. De hecho, a pesar de que no podía ver su rostro pude sentir su incomodidad a través de las ondas de sonido vacías que transmitía mi teléfono.
Después de unos segundos de deliberación me atreví a preguntar.
- ¿Es en serio? - Mi voz rompió el silencio telefónico.
-Sí. - Así sin más, no había necesidad de explicaciones extra, simplemente sabía que lo decía con toda la seriedad. Nunca lo había escuchado con ese nivel de determinación. Santos era más de tomarse las cosas con calma.
-Estás loco. - Le contesté.
- Ya sé, por eso te hablé a ti. - Pausa - Estás igual de loco.
- Hermano, es de madrugada, no sabes lo que dices. Hablamos mañana ¿sí? - Aún así, sus palabras se quedaron en mi cabeza. Si alguien entraría en un proyecto así sería yo.
-Son las dos de la mañana. - Me interrumpió - Y aún así contestaste casi de inmediato. ¿Querías hacer algo? Hagamos un mecha.
Y colgó. Me dejó sin la oportunidad de contestarle. Maldito. Estaba molesto. Primero con Santos, ¿a quién se le ocurre llamar a medianoche para decir semejante sandez? ¿Un mecha? Pero lo que más furioso me ponía es que tenía razón. Lo odiaba pero tenía razón. Toda mi ira había nacido porque esta guerra. La maldita conquista me quitó todo por lo que había trabajado. Tomó mi futuro y lo despedazo porque unos malditos aliens habían decidido que nuestra tierra aún era fértil.
Traté de dormir. Pero cada vez que conciliaba el sueño y dejaba de pensar un instante, su voz volvía a mí. Me dejó atónito lo bien que Santos me conocía. Lo suficiente como para saber que entraría al proyecto. Porque tenía razón. Quería hacer algo.
Al final el desgaste emocional fue mayor y dormí exhausto hasta ya bien entrada la mañana. Al despertarme no dude ni por un instante que nuestra conversación hubiera sido un sueño. Y si lo fue, lo tomé como una premonición. Una señal de a dónde debía ir. Me quitaron mi futuro. Es hora de recuperarlo.
Le di vueltas al asunto el resto de la mañana y buena parte de la tarde. ¿Cómo haríamos esto? Yo no tenía idea de cómo construir algo así. Ni siquiera sabía si sería posible. Esto último no es cierto. Si tenía que ser posible, eso descubrí esa misma mañana.
Cómo el ser nocturno y antisocial que soy había pasado prácticamente toda la mañana en mi cuarto. En realidad no era propiamente un cuarto. Al menos no uno diseñado para dormir. Más bien era una habitación de mantenimiento en un edificio que ya no existe. La situación era desesperada en esos tiempos. Aún en los lugares dónde la guerra aún no había llegado de forma oficial.
Pasadas las dos de la tarde salí a buscar algo de comer. Al final decidí ir a comer con la señora Atlai. Era comida casera y sobre todo económica. Me senté solo, como de costumbre. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había comido allí. No sabía que habían puesto una tele, en cualquier otra circunstancia eso hubiera sido algo que apenas y habría notado, pero lo que estaba sucediendo en la pantalla me dejó atónito.
-Llevan hablando d'eso to' la mañana - me dijo la señora Atlai - No sé pa' que hacen tanto desmae'. Namás va estar más caro to'.
No lo podía creer. El gobierno de mi país. El único país en el mundo que aún no estaba en el conflicto (Hasta esta mañana). Había decidido entrar y su aporte sería nada más y nada menos que un robot de combate gigante. Un jaeger.
No respondí al comentario de la cocinera. Pues tenía llamadas que hacer. Me apresuré a terminar de comer, pues no estaba en una película como para dejar la que podría ser una de mis últimas comidas a medias. Pagué y corrí a mi cuarto de servicio/hogar por mientras.
Resulta que tenía como veinte llamadas perdidas de Santos. Llamé a su casa, esperando que estuviera allí. El teléfono sonó por varios minutos pero nunca contestó. Volví a llamar una y otra vez. Media hora estuve marcando. Hubiera seguido más tiempo. Pero entonces tocaron a mi puerta.
¿Tocaron a mi puerta? ¿Cómo era eso posible? Nadie sabía que estaba allí. Se supone que nadie debía saberlo. Seguramente era la seguridad del edificio. En el mejor de los casos me iban a expulsar. En el peor sería llevado aún más lejos. A la guerra, me imaginaba.
Abrí. listo para mi destino. Pero no sin antes luchar. Ni siquiera me molesté en ver su rostro, solamente golpée. Un volado derecho, seguido del segundo mejor uppercut que tiré en mi vida. En el suelo, inconsciente, yacía Santos.
RECOMENDACIÓN.
He estado ausente un tiempo, vacaciones y eso, pero ya esta semana volvemos a la programación habitual. Estoy trabajando en un proyecto nuevo, uno que si me va a dejar dinero. Cómo solamente hablo conmigo mismo en este blog te diré:
Quiero hacer un negocio de stickers y otras cosas. Tengo una imporesora 3d y una cortadora láser (no son mías en realidad, son prestadas). Así que también puedo incluir eso. No sé muy bien que voy a hacer. Ya le pregunté a chatgpt algo. Pero básicamente quiero empezar a vender y ganar experiencia. Estoy emocionado y nervioso.
AAAAAAAAAAA.
Ahora si, recomendación:
D11/01/2025/18:51
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